2.200 voces piden tapa gratis en Pamplona
- La red social Facebook ha conseguido reunir a más de 2.200 internautas que piden a los bares de Pamplona que se apunten a la tradición de las tapas gratuitas que sí se sigue en otras ciudades españolas. La plataforma se formó hace menos de medio año
- La página web incluye un mapa con la docena de bares de Pamplona que sí sirven tapas gratuitas con las consumiciones.
Reivindicamos la GRATUIDAD de una tradición centenaria y popular: la TAPA, como acompañamiento a una bebida solicitada y pagada por el cliente". Con este le
ma se presenta la Plataforma pro-tapa gratuita en Pamplona-Iruña, una iniciativa que ya tiene más de 2.200 miembros en Facebook, el lugar donde se gestó en primavera.
PARA sorpresa de muchos, en Pamplona hay al menos una quincena de bares que ofrecen una tapa con la consumición. Es cierto que no es algo arraigado en la comunidad foral, donde siempre se ha apostado por pinchos de calidad, pero parece que algo se está moviendo, y eso se nota también en la red social Facebook, donde una plataforma en favor de la tapa ha conseguido en poco tiempo más de 2.000 seguidor es. ¿Cómo ven esta iniciativa los hosteleros?Mónica, su creadora, que prefirió no aparecer en el reportaje, vio que en esta red social existían otros grupos que pedían tapas gratuitas para ciudades como Bilbao o Santander y decidió traer la iniciativa a Pamplona. Poco tiempo después más de mil personas se habían hecho fans de esta propuesta. "Muy buena idea para los tiempos de crisis. Qué menos que unas aceitunillas o unos cacahuetes", escribía Josemari el 17 de mayo en la página.
Pero el grupo no se hizo realmente popular hasta hace poco más de una semana. Rufino Lasaosa Zazu, profesor del Club de Marketing de Navarra recomendó a su alumna Mónica que incluyera un mapa con la relación de bares que ofrecían a sus clientes tapas gratuitas con las consumiciones. Y voilà. Ayer ya iban por 2.268 seguidores. No hay día en el que alguno de ellos no haga algún comentario o descubra nuevos bares en Pamplona y alrededores con estas características. Ya han descubierto una docena.Muchos menos de los deseados. "Si en otros sitios pueden, aquí también queremos, ¡aupa la tapa gratuita", escribía Joaquín hace unos días.
Seguir el ejemplo
Como él, la mayoría de los inscritos alegan que en otras ciudades de España esta tradición se hace "de toda la vida". "Realmente a Pamplona le hace falta la tradición de las tapas como la hay en León, Salamanca o Cádiz, sitios en los que da gusto salir a tomar algo y saborear unas deliciosas tapas", escribe Nuria. De hecho, tampoco faltan los comentarios llegados de otras partes del país. "Pero Vamos!!!!!!!!! En Santiago hay bares en los que llegas a comer...a base de tapas!!! y gratis, que no se paga ni la primera...", escribe Juan Carlos para dar un poco de envidia. También muchos andaluces se extrañan de nuestro sistema. "Cuando vine a vivir a esta ciuda
d me sorprendió que las tapas había que pagarlas, en cambio en Madrid cuando uno sale de cañas no hace falta hacer comida porque los de los bares ya te dan bien de papear", comenta Alejandro. Maitane también cuenta su experiencia: "Yo vivo en Sevilla desde hace tres años, y aquí con la birra a un pavo te regalan sus aceitunitas, sus altramuces, sus frutos secos, incluso embutidos en algunos lados. No veas como duele volver a Pamplona de vacaciones y pagar 1.70 por la birra a palo a seco".
Pero no hace falta que vengan los de fuera a contar que en sus ci
udades hay tradición de tapas. Parece que en el foro todo el mundo lo tiene claro. "Esta Semana Santa estuve en León, en el barrio húmedo, y casi muero de la envidia... Tapas con las cañitas, YA!!!", escribe Ángel. A lo que Nastri contesta: "Después de vivir en el Sur es de lo que más echo de menos". Muchos, como Izen, se quejan, además, de los precios. "¡Qué ilusos somos! ¡Si al precio de la caña te tenían que dar la cena y la cama!". El Pelokin parece un poco más enfadado por el tema: "Lo que es de vergüenza es que te peguen esas sabladas por unos pinchos que no valen para nada", dice. Y en la misma línea, escribe Lobo: "Ya de paso que alguien explique como es posible que haya sitios en España que por 1? te ponen una caña y una cazuelica de albondigas y aqu
í no te den ni los buenos días". Cada uno tiene sus razónes para apoyar la iniciativa. "¿No se dan cuenta de que si pusieran aunque sea patatas fritas o unos miserables cacahuetes la gente consumiría más y saldría más gente de potes?, dice Maritxu en el primer comentario registrado en la página escrito el 7 de mayo.
Y comienza entonces la discusión sobre qué está considerado una tapa.
¿Vale cualquier cosa?
Cristina abre la veda. "¿Aceptamos como tapa un platillo de cacachuetes o almendras?", pregunta. Y la respuesta se la da Nahia, una de las administradoras del grupo. "Aceptamos como tapa un platillo de lo que sea, la cosa es que siempre que uno pida algo de beber le incluyan y ofrezcan, siempre sin pedirlo, algo de picar", explica. Rufino va más allá: "Quiero que pongan tapas, tapas... no microtapitas para despistar... ¡Por el derecho a una tapa digna!", dice reivindicativo. Aunque escuchando la historia de Xabier parece que nos conformamos con cualquier cosa... "Sorprendente, increíble, ¡¡El viernes pasado me pusieron una tapa en un bar de Pamplonaaaaaa!! Mis amigos y yo nos miramos sorprendidos. Sus ojos como platos decían "¿Qué es esto?", y supongo que los míos también. De acuerdo, era un platito con tres miserables calamares a la romana. Pero ya es más de lo acostrumbrado. ¿no? Por tres cervezas, tres calamares".
Y como en todos lados, aquí también hay pesimistas que no creen en la idea. Como Fernando, que el pasado día 9 comentaba: "Me parece una cruzada imposible de alcanz
ar, ¿cómo van a dar gratis algo por lo que siempre te cobran?". Pero también hay quien sugiere nuevas iniciativas como la que propone Mikel entre risas, "¡O al menos que por cada pintxo te pongan gratis la caña!".
Ideas, comentarios, experiencias y hasta deseos de manifestación. Tampoco faltan páginas amigas que se han querido sumar a la iniciativa "para unir esfuerzos". Es el caso de la plataforma que propone Eduardo Por unas cañas bien tiradas en Pamplona. Pero esa ya es otra historia.
El Fitero y el Gaucho, dos locales reconocidos por su calidad gastronómica, coinciden. "Si empezamos a poner tapas, tendríamos que despedir a la mitad de la plantilla", aseguran. "No me parece mala idea si otros lo quieren hacer, pero supone cambiar todo el negocio", explica Javier Vinacua. "Para hacer un arroz o unos chorizos a la sidra no me hacen falta tres personas en la cocina: con una basta, y para las doce del mediodía, fuera", ejemplifica. "Si yo empiezo a ofrecer tapas
me cargo mi negocio", opina. Igual Michel González, del Gaucho. "Para dar unas anchoas o unas cortezas no hace falta que estemos trabajando diez", coincide.
Ambos ponen el foco en la calidad. "La gente que viene de fuera se muere por esta barra", dice Vinacua. "¿Qué es caro? Bien, ¿y qué no es caro en Navarra?", dice con énfasis. Y González apunta: "Personalmente, apuesto por el pincho de calidad, y eso no se puede andar regalando. La gente que viene de fuera agradece muchísimo la oferta que tenemos: madrileños, catalanes incluso quien viene de Granada, capital de la tapa, entienden que es otra cultura", añade.
En el Baserri, también conocido por su variedad de pinchos, Araceli Sotés no se muestra tajante. "Es que no tengo claro si, en el caso hipotético de que ofreciéramos algo, la gente dejaría de consumir nuestro producto estrella, el pincho de calidad. No lo sé, ni siquiera nos lo hemos planteado, porque no habíamos oído hablar de que otros establecimientos estuvieran haciéndolo. Yo, desde luego, apostaría por continuar en nuestra línea de siempre", dijo la responsable del bar.
Un poco más crítico con los precios se muestra el encargado del bar Dunkalk,
el australiano del Paseo Sarasate, que prefiere no dar su nombre. "Por supuesto que se puede hacer un pincho de calidad por menos precio", asegura. "La hostelería se la está cargando la hostelería", critica. En el caso de este local, los clientes habituales sí suelen recibir una ración de algo por las mañanas de entre semana, pero no es algo sistemático ni una manera de apostar por la cultura de la tapa. "Creo que aquí no es viable, como tampoco lo es en San Sebastián o en Logroño. Es como si vas a Asturias y te regalan la sidra: estás yendo en contra de tu producto estrella", argumenta.
De distinta forma lo ve el encargado de un establecimiento vecino, el OŽConnors. "Ponemos unas aceitunas, unas chips o un poquito de tortilla de patata por las tardes, pero no el fin de semana", informa Bibiano Terés. "No creo que ese pequeño detalle le quite a nadie la intención de pedir un pincho. Hemos trabajado también en Madrid, así que nos trajimos de allí la costumbre. Fideliza al cliente y, aunque es un coste, merece la pena", cree.
En el bar Decine, en la calle Sancho el Fuerte, tampoco todo el mundo obtiene algo que llevarse a la boca gratis. "Sí ofrecemos algo a los clientes habituales, porque se sientan bien tratados, pero no nos gustaría que nos relacionasen con la tapa, porque yo no soy muy favorable a esa costumbre", explica Eli Medina, la encargada.
El bar Irantzu 2, en la calle Remiro de Goñi (Echavacoiz Norte), lleva casi 15 años ofreciendo un tentempié a sus clientes. "Damos de todo, desde langostinos, cocido, jamón, champiñones... de todo. Lo hemos hecho siempre y todos los días de la semana", explican. También en el Bar Riojano, en la calle San Francisco, llevan "toda la vida" dando "una patata con alioli".
Igual de veteranos en estas lides son en el Maiona, en Mendillorri. Oriundos de León, se trajeron consigo la costumbre del tapeo. "Todavía hay gente que se sorprende cuando le pones algo que no ha pedido, a pesar de que llevamos 15 años haciéndolo", explican. Su surtido pasa por los pimientos rellenos, las bravas, los montaditos, etc.
La malagueña Pilar García, dueña del bar Iturrama, también importó desde su tierra la costumbre de ofrecer algo a sus clientes. "Lo hago porque les quiero", argumenta. Y ellos, encantados. "Se agradece mucho porque es algo que en otros sitios no hacen. Son muchos años viniendo aquí", explican Félix y Jesús, clientes habituales.
En la Mandarra de la Ramosno sirven algo con cada consumición, sino que dejan a libre disposición del cliente unos platos de embutido en la barra. "Lo hacemos sólo por las mañanas", explica Jorge Goicoechea, el encargado. "Y no, no creo que esto nos haga vender menos pinchos", asegura.
La Cervecería Bruselas, en Yanguas y Miranda, también tiene ese "detalle" con quien recala en su establecimiento para tomar algo. "Solemos poner platos de frutos secos", apuntaron.
La Facultad, en Pío XII, nació ya con el espíritu de la tapa. "Llevamos ocho meses, y no nos podemos quejar", dicen.







